La dama de Carcas

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carcasEsta historia tuvo lugar en la ciudad fortificada de Carcassonne, en el sur de Francia, durante el sitio al que la sometieron los soldados del emperador Carlomagno, en la Edad Media. El sitio llevaba varios meses, y los habitantes de Carcassonne la estaban pasando muy mal. Los pocos defensores que tenían en ese momento la ciudad estaba completamente extenuados y escasos de municiones, y el hambre se sentía con más fuerza que nunca en todas las casas.

Daba tristeza ver a los niños llorando por la falta de un pedazo de pan o un poco de agua, y a sus padres desesperados por conseguirlos, mientras se las arreglaba para esquivar las flechas encendidas que lanzaban los atacantes y que caían envueltas en llamas en las calles o iban a dar a los techos de sus casas, amenazando incendiarlas. La situación era en extremo difícil, pero los carcasonienses no estaban dispuestos a entregarse.

En sus corazones alentaba todavía la esperanza de que el ejército de caballeros de Carcassonne regresara a tiempo del servicio militar que estaba prestando en otra provincia y echara a los invasores, quienes aprovechaban la ausencia para apoderarse de la ciudad.

Los invasores por su parte, también tenían problemas. Varias de sus catapultas estaban averiadas y las demás armas con que contaban carecían del poder suficiente para atravesar las gruesas murallas que protegían a Carcassonne. Sus soldados también estaban hambrientos y fatigados, y la gran capacidad de resistencia demostrada por sus enemigos empezaba a desanimarse.

La situación se resolvió gracias a la audacia de una mujer carcasoniense, la dama de Carcas, quien tenía a su ciudad en último cerdo guisado que quedaba en toda la ciudad. Dando muestra de fortaleza y un valor admirable, se dirigió a lo alto de las murallas y lo lanzó el animal hacia donde estaba el ejército invasor. Los atacantes, al ver esto, concluyeron que en Carcassonne había todavía mucha comida y no valía la pena continuar con el sitio.

Fue así como, agotados y a punto de morir de hambre, los carcasonienses derrotaron a los poderosos soldados del emperador Carlomagno.

-Leyenda tradicional francesa-

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